Tarta de manzana en tarro

Día 15 y vuelvo con otra entrega del reto "dale1vueltaa". 

Este mes la anfitriona ha sido Victoria, del blog "De flores comestibles" y nos pidió una tarta presentada en vaso o copa.

El contenido es tal cual una tarta de manzana, pero haciendo todas las preparaciones por separado. He elaborado: masa quebrada, manzanas caramelizadas con especias y streusel. Para decorar unas almendras laminadas y listo, solo hay que disponer todo en una copa o en tarro como he hecho yo. El resultado no puede ser mejor.

No se pierdan las propuestas de mis compañer@s de reto:

Déborah, del blog Mi toque en la cocina
Cristina, del blog Edana cuenta
Victoria, del blog De flores comestibles
Irmina, del blog El zurrón de los postres

Estas cantidades son para 2 botes como el de las fotografías, salvo la masa quebrada que siempre hago de más y la congelo.

Aunque vean mucha literatura, no es nada complicado. Pueden repartir las elaboraciones en dos días para que se haga menos pesado.

¡¡Vamos con las recetas!!

Ingredientes:

Masa quebrada (Receta de Mi toque en la cocina):

  • 200 g de harina
  • 2 cucharadas de azúcar glass
  • 100 g de mantequilla sin sal fría
  • 1 huevo L
  • 1 cucharada de leche
  • Una pizca de sal

Manzanas caramelizadas:

  • 1 o 2 manzanas
  • 25 g de mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 cucharada de canela
  • 1 cucharada de especias para tarta de manzana (canela, nuez moscada, pimienta negra y jengibre)

Streusel:

  • 30 g de harina
  • 30 g de mantequilla sin sal fría
  • 30 g de azúcar blanca

MASA QUEBRADA

Tamizamos sobre un bol la harina, el azúcar y la sal. Agregamos la mantequilla fría cortada en dados. Mezclamos con los dedos hasta obtener una masa grumosa, como migas. Debe quedar así, no sobreamasar.

Añadimos el huevo batido y la leche. Mezclamos solo hasta integrar. Dividimos la masa en dos y envolvemos cada parte en papel film y con el mismo film les damos forma de disco. Metemos una parte en la nevera y la otra en el congelador. La que ponemos en la nevera debe estar como mínimo unos 30 minutos.

Pasado este tiempo, enharinamos la encimera y colocamos sobre ella la masa. Espolvoreamos otro poco de harina por encima. Estiramos con un rodillo hasta tener una masa fina. No es conveniente estirar del tirón, es mejor estirar, girar la masa un cuarto y volver a estirar, así sucesivamente. De esta manera se pega menos a la encimera. Añadir un poco más de harina si es necesario.

Voy a necesitar 6 discos de un poco menos de 10 cm. Asegúrense de que los botes tengan la boca ancha para poder introducirlos sin que se rompan.

Una vez tengo los 6 discos, unir todos los recortes de masa y formar una bola, envolver en papel film y guardar en el congelador, servirá para otras preparaciones.

Ponemos cada disco dentro de un molde de 10 cm, si no tienen pueden ponerlo directamente en la bandeja del horno, con papel de horno. Pinchamos cada disco con un tenedor y los metemos en la nevera durante 30 minutos.

Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo, sin ventilador.

Pasados los 30 minutos de reposo, ponemos un trozo de papel sobre cada disco o sobre la bandeja si no tienen moldes y añadimos peso, pueden ser garbanzos, judías, bolas de cerámica u otra bandeja. Los horneamos durante 15 minutos. Retiramos las bolas y el papel y horneamos 5 minutos más. Pasar a una rejilla para que enfríen.

MANZANAS CARAMELIZADAS

Ponemos la mantequilla en una sartén a fuego medio. Cuando se haya derretido añadimos las manzanas cortadas en dados. Removemos para impregnar bien la manzana. 

Cuando la manzana haya comenzado a ablandarse añadimos las especias y el azúcar, removemos y dejamos cocer unos 10 minutos. Las pasamos a un plato y dejamos enfriar.

STREUSEL

Para hacer el streusel, ponemos los tres ingredientes en un bol y procedemos igual que hicimos con la masa quebrada, mezclando con los dedos hasta obtener una masa arenosa. Reservamos en la nevera durante media hora.

Luego lo colocamos sobre papel de horno, separado, formando pegotes y horneamos a 180º durante unos 10 minutos. Dejamos enfriar por completo. Para usarlo solo hay que separarlo.

MONTAJE

En una sartén, a fuego medio, ponemos unas pocas almendras laminadas. Removemos constantemente hasta que estén doradas. Las pasamos a un plato para que enfríen.

Cuando hayan enfriado todas las preparaciones montaremos los tarros.

Solo hay que colocar una base de masa quebrada, un par de cucharadas de manzana y repetimos. En cada bote irán tres discos de masa quebrada. 

Terminamos distribuyendo por encima el streusel y luego las almendras.

Y ya tenemos lista nuestra tarta de manzana en tarro.

La recomiendo absolutamente, una auténtica delicia.

¡¡A distrutarla!!

Pan de centeno 100%

Siempre me han gustado los panes densos, con esa miga prieta a la vez que deliciosa.

Tenemos aquí una panadería alemana donde lo compro desde hace muchos años..., hasta ahora.

Empecé a hacerlos en mayo de este año, pero antes de traerlos al blog quería dominarlos. 

No tiene mucho misterio esta receta, pero sí que tenemos que tener en cuenta varios detalles para que salga bien.

Un buen pan de centeno necesita una masa madre activa. Todo el pan de centeno que hagamos con levadura no quedará igual, no digo que no se pueda hacer, pero no es lo mismo.

Sé que no todo el mundo se atreve con la masa madre, pero de verdad que una vez le coges el punto los panes son de otra dimensión.

Hay muchos tutoriales para conseguir una masa madre en apenas una semana. A veces la tendremos antes y en otros casos tardará más, según la harina que utilices y la temperatura a que la pongas. No es nada difícil hacerla partiendo de cero, luego solo tienes que mantenerla y si haces pan una vez a la semana como yo, la puedes guardar en la nevera y cuando vayas a hacer pan la sacas de la nevera un día antes y le haces dos refrescos para tenerla a punto. 

No hace falta tener varias masas madres en la nevera, de hecho solo tengo una. Cuando necesito una masa madre blanca la refresco con harina blanca, si necesito una masa madre de centeno la refresco con centeno integral y así pueden hacer todas las masas madres que necesiten, ya que para los refrescos apenas necesitamos 5-10 gramos. En un par de refrescos se convierte en lo que quieran. Antes de utilizarla para hacer pan tienes que guardar una poca para los panes siguientes.

¡¡Vamos con las recetas!!

Para este pan he utilizado masa madre de centeno integral al 100%, o sea misma cantidad de harina que de agua. Le he hecho dos refrescos, uno largo para que aguante toda la noche y otro corto al día siguiente. Según estemos en verano o en invierno habrá que adaptar estas proporciones. 

DÍA 1:

MASA MADRE

Este es mi esquema de trabajo (septiembre):

Viernes por la noche: hago un refresco largo a la masa madre (unas 10 horas), con una proporción 1:5:5 (mm, harina, agua).

  • 10 g de mm
  • 50 g de harina de centeno integral
  • 50 g de agua templada

Ponemos la masa madre en un bol pequeño, añadimos el agua y removemos hasta que se disuelva. Añadimos la harina y mezclamos hasta que esté bien integrada. Pasamos la mezcla a un bote, tapamos y mantenemos a unos 28 grados. Puedes usar el interior del horno, el router o lo que te venga mejor. Marcar con un rotulador el nivel de la masa. Debe duplicar.

ESCALDADO

Además de masa madre usaremos un escaldado que hará que nuestro pan quede aún más jugoso. Esta técnica consiste en mezclar una parte de la harina de la receta con agua hirviendo. Con este escaldado conseguimos que las proteínas presentes en la harina de centeno se hidraten a tope. Esta masa escaldada tiene más elasticidad que una masa mezclada con harina y agua fría. Debe reposar unas 12 horas antes de usarla.

Para un pan de centeno 100%, el escaldado se hace con 1/4 de harina restada de la receta y 2,5 veces más de agua (en peso), también restada de la receta.

Ingredientes para el escaldado:

  • 61 g de harina de centeno integral
  • 153 g de agua


Ponemos el agua en un cazo y llevamos a ebullición, cuando rompa a hervir echamos la harina de golpe en el agua y removemos sobre el fuego durante 1 minuto, hasta conseguir una masa homogénea. Retiramos del fuego, pasamos a un bol y cubrimos con film transparente. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego conservamos en la nevera. Se mantiene bien durante dos días. 

DÍA 2:

Sábado por la mañana: hago un refresco corto a la masa madre (3-4 horas), proporción 1:1:1 (mm, harina, agua).

  • 90 g de mm (desechar el resto)
  • 90 g de harina de centeno integral
  • 90 g de agua templada

Ponemos en un bol los 90 g de la masa madre anterior (el resto no lo necesitamos) añadimos el agua y removemos hasta que se disuelva. Añadimos la harina y removemos hasta que esté bien integrada. Pasamos la mezcla a un bote mayor, tapamos y mantenemos a unos 28 grados. Puedes usar el interior del horno, el router o lo que te venga mejor. Marcar con un rotulador el nivel de la masa.

Nuestra masa madre debe duplicar en 3-4 horas. Hay que vigilarla constantemente (yo utilizo un temporizador, al principio calculo 1 hora, después otra hora y luego en la última hora voy vigilando cada 15 minutos). Normalmente, en otro tipo de panes, hay que utilizarla cuando está a tope, cuando la masa madre tenga una forma convexa. A partir de ahí la masa madre irá perdiendo fuelle y bajará poco a poco, presentando de entrada una forma recta y mas adelante la forma será cóncava. Cuanto más tiempo tardemos en usarla más ácida se volverá y nuestros panes no solo quedarán ácidos, sino que también tendrán poca altura.

Sin embargo, al pan de centeno le viene bien un poco de acidez, así que la he utilizado cuando está bajando.

Una vez tomemos la cantidad que necesitamos para el pan, pesamos la masa madre restante y la alimentamos en la misma proporción con agua y harina, con 10 g es suficiente. La pasamos a un bote limpio y guardamos en la nevera hasta la semana siguiente.

PREPARACIÓN DE LA MASA

Receta de Ibán Yarza.

Ingredientes (molde de 22 cm):

  • 245 g de masa madre de centeno integral al 100%
  • Todo el escaldado
  • 184 g de harina de centeno integral
  • 92 g de agua templada
  • 3 g de levadura fresca de panadería o 1 g de la seca (en invierno se pueden duplicar estas cantidades) Opcional
  • 20 g de miel
  • 8 g de sal
  • 125 g de semillas variadas, frutas o frutos secos (opcional)
  • 2 cucharadas de especias: alcaravea, anís, hinojo, comino y cilantro (opcional)

Si no quieren hacer el escaldado las cantidades de harina y agua serían las mismas que la masa madre, es decir 245 de harina y 245 de agua. El resto igual.


Pesamos 2 g de cada una de las semillas, salvo de comino y cilantro, que pondremos la mitad. Las molemos en un molinillo o en un mortero y las pasamos a un tarro. Necesitaremos 2 cucharadas de especias ya molidas. Pueden hacer más cantidad y guardarlas ya molidas para otras ocasiones, aunque a medida que pasa el tiempo van perdiendo potencia, por eso a mí me gusta moler solo lo que voy a necesitar, así y todo siempre sobra un poco.

Ponemos todos los ingredientes en un bol, si usas levadura disolverla previamente en el agua. Mezclamos todo junto hasta tener una masa homogénea. Pueden hacerlo con una mano o con una cuchara como hago yo.

Pasamos la masa a un molde engrasado (yo lo hago con spray desmoldante), la distribuimos en el molde y alisamos la superficie con el dorso de una cuchara. No hay que prensar la masa.

Espolvoreamos harina de centeno por la superficie, tapamos el molde y dejamos fermentar a temperatura ambiente o hasta que la masa casi llegue al borde del molde. Cuando veamos que la superficie se ha cuarteado es que está lista. En mi caso tardó unas 2 horas porque mi cocina estaba a 27º, pero en invierno puede tardar más. También tardará más si no pones la levadura fresca o seca.

Cuando la masa esté cerca del borde, precalentamos el horno a 250º, calor arriba y abajo y ponemos la rejilla en la posición central. Colocamos en el suelo del horno una fuente, con piedras refractarias o sin ellas.

Un poco antes de meter el pan calentamos 1/2 vaso de agua en el microondas durante 1 minuto.

Metemos el molde en el horno y echamos el agua en la fuente inferior. Cerramos el horno rápido.

Horneamos a 250º con vapor durante 10 minutos. Pasado este tiempo sacamos la fuente de las piedras.

Seguimos horneando a 200º durante 25-30 minutos. Sabremos que está bien cocido cuando el interior del pan marque unos 93-97 grados.

Una vez horneado, desmoldamos y dejamos enfriar completamente en una rejilla.

Cuando se haya enfriado por completo lo envolvemos en un paño de algodón y lo dejamos reposar 24-48 horas. Cuanto más tiempo repose mejor sabor tendrá.

Ya solo nos queda rebanar y saborear nuestro pan. Pueden tomarlo solo o acompañarlo con lo que más les guste. A mí me encanta con paté, con mantequilla, con mermelada..., con todo, es una ricura.

¡¡A disfrutarlo!!

Mi sandwich preferido

Si hay un sandwich que me vuelve loca es este que les traigo. Es una delicia y tenía que tener su lugar en el blog.

Es mi sandwich, el que me resuelve los almuerzos cuando llego cansada sin ganas de cocinar o el que me resuelve cenas en las que tengo más apetito porque no he podido almorzar.

De una u otra manera es al que siempre recurro cuando quiero darme un capricho, porque ligero, lo que se dice ligero, no es.

Es un sandwich contundente y entre sus ingredientes habituales está el atún o pollo, cuando me ha sobrado de algún asado, la lechuga, el tomate, la cebolla roja y el huevo. Hay ocasiones en los que añado cebolla caramelizada, chutney de cebolla (aquí tienen el enlace para hacerlo en casa) o cebolla crujiente, lo que tenga en cada momento.

El pan de molde que he usado en esta ocasión es el pan de molde con cereales, pero si usas un pan tipo Hokkaido el sandwich también queda riquísimo, según la ocasión uso uno u otro. 

Esta versión que les traigo es la más completa ya que tenía todos los ingredientes a mano, pero pueden adaptarlos a su gusto. La combinación de ingredientes con el chutney es una pasada, prueben y cuéntenme, verán de lo que les hablo.
En cuanto a la mayonesa, si es casera mucho mejor, en caso contrario recurran a la que más le guste.

Yo suelo añadir un poco de mostaza o salsa remolade a la mayonesa, me encanta la combinación.

Si además quieren hacer un plato más contundente, pueden acompañar este sandwich con papas fritas de paquete o caseras, sí, lo sé, es la bomba, pero qué rico está.

Les cuento lo que he puesto a este sandwich y cómo lo preparo. Verán que es una bobería y se hace en un momento.

Ingredientes para 1 sandwich:
  • 3 rebanadas de pan de molde
  • Mezcla de lechugas
  • Tomate
  • Cebolla roja
  • 1 lata de atún en AOVE
  • 1 cucharadita de salsa remolade
  • 1 cucharadita de mostaza dulce
  • 1 cucharada de mayonesa y un poco más para untar el pan
  • Chutney de cebolla roja
  • 1 huevo
Escurrimos el aceite del atún y lo ponemos en un bol. Añadimos la salsa remolade, la mostaza y la mayonesa. Mezclamos. Si hace falta añadimos un poco más de mayonesa.

Tostamos el pan de molde en la tostadora o parrilla.

Colocamos una rebanada de pan de molde en el plato, extendemos un poco de mayonesa y sobre esta ponemos lechuga, tomate y cebolla al gusto.

Ponemos encima otra tapa de pan de molde, colocamos el chutney de cebolla, al gusto, luego la mezcla de atún, y, por último, colocamos el huevo.

Hacemos el huevo en una sartén con unas gotas de aceite. Cuando esté un poco dorado por debajo le damos la vuelta con una espumadera, los dejamos un par de minutos como mucho (que no se seque la yema por completo) y trasladamos al sandwich.
A la última tapa del pan de molde le hacemos un corte con un cortador, del tamaño de la yema y la colocamos sobre el huevo. 

Y ya estaría. Listo para comer.

No hay un sandwich más rico, me encanta, lo recomiendo absolutamente.

Si además lo acompañamos de una cerveza bien fría ya es la repera.

¡¡ A disfrutarlo!!
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