Nutella hot chocolate s'more

O lo que es lo mismo, chocolate caliente de Nutella con galletas Graham y nubes (malvaviscos).

Día 15 de enero y toca publicación del reto "dale1vueltaa", de l@s bloggers de Gran Canaria. Este mes la anfitriona, Déborah, del blog Mi toque en la cocina, nos reta a preparar un postre inspirado en el S'more.

El S'more o smore es una golosina típica de Estados Unidos y Canadá, compuesta por un malvavisco tostado en el fuego y un trozo de chocolate entre dos galletas Graham, a modo de sándwich, que se consumía tradicionalmente en fogatas nocturnas en los campamentos. Si bien su origen no está muy claro, la primera mención a este postre fue en 1927 en una publicación de unas Scouts. Su nombre parece una contracción de la frase "some more", "un poco más". Es tan popular esta preparación de tres ingredientes que actualmente se consume en cualquier momento y lugar, solo hace falta una reunión y una fogata. La forma de montar esta golosina es bastante evidente, se toma una galleta, se dora el malvavisco en el fuego o con un soplete, se coloca en la galleta, luego se pone una pasta de chocolate encima, se coloca la otra galleta y al apretar ambas galletas, el malvavisco caliente derrite un poco el chocolate y queda adherido.

Partiendo de esta idea, tenía claro que mi propuesta para el reto iba a ser un chocolate caliente, ya pensaría luego cómo rematarlo. Pero, claro, no podía simplemente juntar cuatro cosas compradas y montar esta copa, porque no tendría mucha ciencia y el reto se merece más dedicación y cariño, hacer cosas nuevas que no hubiésemos hecho de no hacerlas para el reto, salir de nuestra zona de confort, como es el caso de este postre.

Así que al chocolate que podemos tomar un día cualquiera con unos churros le di una vuelta añadiendo Nutella y pimienta de jamaica, además de espesarlo un poco más de lo habitual para tomarlo a cucharadas. 

Por aquí es imposible conseguir las galletas Graham, y aunque podía haber usado unas similares, preferí  buscar una receta que se pareciera lo más posible a la original, algo difícil de conseguir, porque en mi opinión las caseras siempre estarán mejor y no pueden tener el mismo sabor que las originales porque no llevan nada raro en su composición.Como esto me parecía poco, elaboré un sirope de chocolate y preparé nata montada, más completa no puede ser esta copa.

En resumen, les traigo unas copas de chocolate caliente con Nutella, espeso, riquísimo, aromatizado con pimienta de jamaica, al cual he añadido galletas Graham desmenuzadas, sirope de chocolate, nata montada y malvaviscos tostados. Vamos, algo ligerito...

Además te cuento que si te sobra y metes la copa tal cual en la nevera, como hice yo, al día siguiente tienes un postre frío que está de muerte, el chocolate toma la textura de unas Natillas y madre mía..., es brutal.

También les digo que sin despeinarse mucho pueden ir al súper, comprar chocolate ya preparado, sirope, nubes, unas galletas y montar esta copa en cero coma, pero si quieres algo rico, riquísimo, te recomiendo que sigas leyendo.

No se pierdan las propuestas de mis compañeros de reto:

Déborah, del blog Mi toque en la cocina
Cristina, del blog Edana cuenta
Irmina, del blog El zurrón de los postres
Victoria, del blog De flores comestibles
Esther, del blog Repostería con emoción¡¡Vamos con las recetas!!

Con estas cantidades salen dos copas como las de las fotos, que tienen una capacidad de 200 ml aproximadamente y te sobrará un poco de todo para montar otra copa menor. Yo hice 1/2 receta de sirope y de galletas. La nata montada es mejor batir la que vas a usar en el momento. 

Ingredientes para el chocolate:

  • 300 ml de leche (yo usé leche fresca entera)
  • 3 cucharadas de cacao puro en polvo (yo usé Valor)
  • 1-2 cucharadas de azúcar 
  • 4 cucharadas de Nutella
  • 1-2 cucharadas de maicena
  • Una pizca de sal
  • Dos vueltas de molinillo de pimienta de Jamaica (opcional)

Ingredientes para el sirope (Gastronomía y Cía):

  • 190 g de azúcar
  • 50 g de cacao puro en polvo (yo usé Valor)
  • 200 g de agua
  • Una pizca de sal
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta o 1 cucharadita de extracto de vainilla

Ingredientes para las galletas Graham (Anna Olson):

  • 300 g de harina de trigo integral
  • 75 g de harina de trigo común
  • 70 g de azúcar moreno
  • 3 g de polvos de hornear (tipo Royal)
  • 2,5 g de sal
  • 1,5 g de canela en polvo
  • 225 g de mantequilla sin sal fría
  • 75 g de miel
Ingredientes para la nata montada

  • 100 ml de nata 35% materia grasa
  • 1 cucharada de azúcar

Montaje:

  • Chocolate caliente
  • Nata montada
  • Galletas desmenuzadas
  • Sirope de chocolate
  • Nubes grandes y pequeñas

Podemos tener preparado con antelación las galletas y el sirope. Luego, el día que vamos a montar las copas preparamos el chocolate y montamos la nata, así me resulta más cómodo, pero lo dejo a tu elección.

PREPARACIÓN DE LAS GALLETAS

En un robot de cocina, preferentemente con cuchillas, ponemos las harinas, el azúcar, el polvo de hornear, la sal y la canela. Damos un toque al robot para mezclar los ingredientes.

Añadimos la mantequilla fría en dados y la miel. Primero damos un toque al robot para mezclar y luego lo ponemos en marcha fija para ligar la masa.

Cuando la masa se haya ligado casi en una bola, sacamos la masa del robot, le damos forma de disco, la cubrimos con film transparente y llevamos a la nevera. Le daremos un reposo mínimo de 20 minutos antes de trabajarla.

Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo, ponemos la rejilla en la posición central si vas a utilizar una bandeja auxiliar para galletas. En caso de no tener una bandeja auxiliar utilizamos la del horno y la tendremos fuera para poner luego el papel de hornear.

Tanto si usas una bandeja auxiliar como la que viene en el horno, le colocamos una hoja de papel de hornear.

Sacamos la masa de la nevera y la ponemos entre dos hojas de papel para que no se pegue el rodillo a la masa. Estiramos hasta que tenga 1 mm de grosor, más o menos, no lo medí, pero que sea fina. Cortamos con un cortador para galletas, yo he usado este, luego con una brocheta hacemos un hendidura vertical en el centro de la galleta. Con mucho cuidado y con la ayuda de una espátula pasamos las galletas a la bandeja de horno. No hace falta dejar mucha separación entre ellas, ya que no se expanden mucho. La masa restante la agrupamos, la tapamos con film y llevamos a la nevera 15 minutos y volvemos a empezar, así hasta que se acabe la masa.

Horneamos durante 12-14 minutos, hasta que veamos que los bordes estén ligeramente dorados. No pasarse de horno porque toman color rápidamente. Al salir del horno estarán blandas, por lo que con mucho cuidado y con la ayuda de una espátula las pasamos a una rejilla para que enfríen completamente. Una vez frías estarán muy crujientes. Las guardamos en un bote hermético. Sobrarán, pero te alegrarán los cafés de las sobremesas.

PREPARACIÓN DEL SIROPEEl sirope es un almíbar, es sencillo de realizar, pero conviene estar pendiente de la preparación. Utilizar un cazo de fondo grueso, preferentemente de acero inoxidable.

Ponemos en el cazo los ingredientes sólidos, removemos con unas varillas. A continuación añadimos el agua poco a poco a la vez que vamos batiendo para que no se formen grumos.

Llevamos el cazo al fuego, a temperatura media-alta, removemos mientras se calienta para que se disuelva el azúcar. Cuando empiece a hervir bajamos el fuego inmediatamente. Si tienes vitro y ves que crece mucho, retiramos el cazo momentáneamente hasta que se baje la temperatura del fuego. Llevamos nuevamente al fuego y dejamos cocer durante 6-8 minutos, a fuego medio-alto, hasta que el almíbar tenga la densidad deseada. Tienen que calcular esa densidad teniendo en cuenta que una vez el sirope esté frío espesará casi el doble de cómo está en este momento.

Cuando retiremos el sirope del fuego, añadimos la vainilla, mezclamos y dejamos enfriar.

Una vez frío lo introducimos en un biberón o en un tarro hermético. No es necesario conservarlo en la nevera, pero seguramente para algunos postres podamos necesitarlo bien frío por lo que yo lo he guardado en la nevera para otras ocasiones, ya que incluso haciendo la mitad de la receta me ha sobrado.

PREPARACIÓN DEL CHOCOLATE

Apartamos un poco de leche y la ponemos en un vaso. Añadimos la maicena al gusto y removemos con un tenedor hasta deshacer los grumos. Reservamos.

Ponemos el resto de la leche en un cazo a fuego medio-alto. Cuando empiece a humear añadimos el cacao, el azúcar y la sal, removemos con unas varillas hasta que se disuelva el azúcar. Agregamos la Nutella y la pimienta, seguimos removiendo.

Por último añadimos la leche con maicena poco a poco, (es mejor añadir un poco e ir rectificando a medida que se necesite) al mismo tiempo que removemos. Seguimos cocinando, sin dejar de remover, a fuego medio-alto hasta obtener la textura deseada. En mi caso lo dejé bien espeso de tal manera que pudiese comer con cuchara. 

Tienes que tener en cuenta que debes cocinarlo menos de la textura final que buscas, ya que una vez frío espesa bastante más y te puede quedar un bloque. En cualquier caso, siempre puedes rectificar, si te ha quedado más espeso de lo que querías, añade un poco de leche caliente, remueve con unas varillas y listo.

Pasamos a un bol, cubrimos con film transparente a piel y dejamos atemperar un poco antes de montar la copa. Si se forma costra, batir con unas varillas. El chocolate que no uses para las copas puedes guardarlo en la nevera unos pocos días más.

MONTAMOS LA NATA

Para montar la nata es conveniente que un rato antes introduzcas el bol y las varillas en la nevera. La nata debe estar bien fría.

Sacamos todo de la nevera. Ponemos la nata en el bol y comenzamos a batir a velocidad baja. Luego subimos a velocidad alta y cuando la nata esté semi montada añadimos el azúcar poco a poco. Seguimos batiendo hasta que esté firme. Mucho cuidado, hay que parar desde que veamos que está bien espesa, de lo contrario obtendrás mantequilla. Ponemos la nata en una manga pastelera con boquilla o sin ella. Reservamos.

MONTAJE

Desmenuzamos con las manos dos o tres galletas y las ponemos en un plato. En otro plato ponemos un poco de sirope.

Tomamos una copa y mojamos el borde en el sirope y a continuación en la galleta. Giramos de tal modo que se impregne bien todo el borde de la copa.

A continuación, tomamos el biberón del sirope, ladeamos la copa y empezamos a verter en círculo por el interior de la copa a la vez que la giramos, por debajo de la costra que hemos formado anteriormente. Ponemos en posición vertical y el sirope irá cayendo por el interior. Hacemos lo mismo con la otra copa.

Rellenamos la copa con el chocolate caliente casi hasta el borde. 

Ponemos una capa fina de nata sobre el chocolate.

Desmenuzamos dos galletas más y añadimos por encima de la nata. Seguidamente cubrimos con nata montada al gusto.A continuación colocamos las nubes sobre la nata y doramos con un soplete de cocina.

Finalizamos decoramos con sirope y galletas desmenuzadas. Procedemos igual con la otra copa.

Como podrán ver, es una copa bien hermosa, para disfrutarla en solitario o poner dos cucharas y tener un mano a mano con ella. Sea de la manera que sea, te aseguro que te va a encantar y que a cada cucharada querrás más y como te decía al principio, si la tomas fría ya es la pera limonera, tremendo vicio me he creado... Bendito reto, porque de no ser por él, no la hubiese hecho y esta maravilla ha llegado para quedarse por siempre jamás.

Si no te gustan las nubes no hay problema, no las pongas y listo, el resto está tan bueno que ni las vas a echar de menos.

¡¡A disfrutar de esta maravilla!!

Bundt cake de turrón de jinona

Les traigo un bundt cake de lujo, ideal para estas fiestas y para todo el año si te guardas alguna tableta. El turrón le aporta un sabor fantástico y es una auténtica delicia encontrarte trocitos de almendra en cada mordisco.

No he contando los bundt cake que tengo en el blog, pero son unos cuantos. La textura de estos bizcochos es de otro mundo y no es de extrañar que esté perdidamente enamorada de ellos.

Siempre que hago uno nuevo me digo que es mejor que los otros, como les comenté con los mini bundt de crema Lotus, pero cada uno de ellos ocupa su lugar en mi corazoncito y los quiero por igual, siempre teniendo en cuenta que el primero de la lista es por supuesto el de chocolate.

Sé que en estas fechas hay demasiadas golosinas en la mesa y hay mucho trabajo como para ponerse a hacer bizcochos, pero lo bueno de los bundt cake es que están mejor después de dos días, por lo que puedes hacerlo con antelación y si no lo tomas en la cena de Navidad los desayunos de esos días te sabrán a gloria bendita.

He utilizado la receta de Bea, que es para un molde de 6 tazas. Yo he utilizado el molde Kugelhopf, que es para 10 tazas, por lo que he duplicado cantidades sabiendo que me iba a sobrar, la masa sobrante la he puesto en moldes pequeños de cartón para regalar. Si se te hace mucho, puedes hacer receta y media. Fuente: El rincón de Bea

¡¡Vamos con la receta!!

Ingredientes:

  • 380 g de harina de trigo común
  • 4 cucharaditas de polvo de hornear (Royal)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 360 g de azúcar
  • 270 g de yogurt natural
  • 6 huevos M
  • 200 ml de aceite de girasol
  • 1 tableta de turrón de Jijona
  • Azúcar glass para decorar

Precalentar el horno a 175º.

Engrasamos el molde con spray desmoldante o mantequilla derretida en su defecto.

Tamizamos la harina, la levadura y la sal, removemos para unificar y reservamos.Con el globo de la Kitchenaid, a velocidad alta, batimos el azúcar y los huevos hasta que casi dupliquen su tamaño. Bajamos la velocidad al 2 y añadimos el aceite poco a poco sin dejar de batir, hasta que se integre completamente.

Incorporamos el yogurt y seguimos batiendo.

Añadimos la harina de dos veces y batimos solo un poco, es mejor terminar de mezclar con una espátula de silicona, con movimientos envolventes hasta que no haya rastro de harina.

Agregamos el turrón blando cortado en pequeños trocitos y mezclamos con cuidado, igual que con la harina, para no bajar el volumen de la masa.

Vertemos la mezcla en el molde por un lateral y dejamos que se vaya repartiendo por todo el molde. Llenar solo hasta tres dedos por debajo del borde del molde. Con ayuda de la espátula terminamos de repartirla. Hundimos la pala por varios sitios para asegurarnos que la masa llega a todos los rincones. Alisar la superficie con el dorso de una cuchara.Ponemos un paño doblado en la encimera y dejamos caer el molde varias veces para que salgan las burbujas.

Horneamos en la posición central del horno, sobre la rejilla, durante 1 hora aproximadamente o hasta que al insertar un pincho o una brocheta salga completamente limpia. Dependerá de cada horno. A partir de los 50 minutos ir comprobando. Si vemos que se quiere dorar mucho la superficie poner sobre el bizcocho una hoja de papel de horno. Recuerden que es mejor dos minutos de más que de menos, ver NOTAS al pie.

Sacamos el molde del horno y lo depositamos sobre una rejilla durante 10 minutos exactos. Pasado este tiempo, tomamos el molde con unos guantes y lo movemos horizontalmente y arriba y abajo, con movimientos cortos y suaves hasta que notemos que se ha desprendido el bizcocho. En este momento tienes que tener paciencia, el bizcocho está tan tierno que se puede romper, así que despacito, repetimos la operación cuanto sea necesario.

Ponemos la rejilla sobre el molde y volteamos. Dejamos que enfríe completamente sobre la rejilla y decoramos con azúcar glass.

La masa sobrante la ponemos en moldes pequeños de cartón o aluminio y horneamos durante unos 10 minutos o hasta que la brocheta salga limpia al pinchar en ellos.

A tener en cuenta:
  • Para conseguir un buen desmoldado, engrasar el molde con un spray desmoldante, es lo más práctico. También puedes usar mantequilla derretida, pero no usar margarina. Con un pincel de silicona repartimos la grasa por todo el molde en sentido ascendente.
  • Verter la masa por un lateral del molde y que ella sola se vaya acomodando por el interior. Si la masa es muy espesa, que no permite hacer lo anterior, echar la masa en el molde a cucharadas y hundir la espátula por varios sitios para asegurarnos que la masa ha llegado a todos los rincones, después aplanar la superficie. No superar las 3/4 partes del molde porque rebosaría.
  • Antes de meter en el horno, dejar caer el molde sobre un paño doblado para asentar la masa y eliminar burbujas de aire.
  • Hornear sobre la rejilla y no sobre la bandeja, para que el calor pase por el tubo central y se hornee por igual. Hornear el tiempo indicado. Si se hornea menos tiempo del necesario no se desmoldará con facilidad, mejor darle unos minutos de más que de menos. Siempre pinchar por varios sitios para asegurarnos que la brocheta salga completamente limpia.
  • Al sacar el molde del horno es importante dejarlo sobre una rejilla durante 10 minutos exactos antes de desmoldar, porque si no esperas este tiempo se puede romper al desmoldarlo.
  • Después de cada uso, echar un poco de jabón en el molde, llenar con agua medio caliente del grifo y dejar en reposo una media hora.
  • Fregar con abundante jabón con la parte suave de la esponja para no rallarlo. Repetir hasta que desaparezcan las gotas brillantes de grasa. Puedes utilizar también un quitagrasas como KH7.
  • Enjuagar y secar muy bien, pasando el paño por cada hendidura. Repasar todos los recovecos con una servilleta para asegurarnos que no queda nada de grasa ni restos del bizcocho, de esta manera nos aseguramos que el molde quede perfecto para el próximo uso. Si aún queda algo de bizcocho pegado, retirarlo con un pincel o brocha de cocina.
Solo nos queda servirnos un café y disfrutar de esta maravilla.

Estoy segura que les va a encantar, es una delicia de bizcocho, es súper jugoso, con esa textura densa a la vez que delicada que caracteriza a un bundt cake. Ha llegado para quedarse, lo repetiré sin duda alguna.

Con este bundt cake me despido hasta después de Reyes, pero seguiremos "viéndonos" por Instagram.

Les deseo a tod@ una feliz Navidad, mucha salud y un mejor año nuevo. Espero que en estos días tan especiales podamos dejar atrás todo lo que nos está cayendo y disfrutar con los que tenemos a nuestro alrededor y desear que pronto podamos hacerlo con toda la familia.

¡¡Felices fiestas!!

Bolas de Navidad de turrón y chocolate

Día 15 y volvemos a publicar para el reto "daleunavueltaa". Ya saben que el día 15 de cada mes tenemos un reto que trata de dar la vuelta a un postre tradicional. 

En este ocasión, con las Navidades a las puertas, Cristina, del blog Edana Cuenta, que ha sido la anfitriona, nos propone crear un postre con aire navideño, que pondríamos en nuestra mesa en estas fiestas y que fuese en formato individual. En un principio parecía fácil, pero tenía sus complicaciones. Ella adora las navidades y no podía haber pensado en un reto mejor.

Desde el minuto cero me vinieron a la mente unas bolas de árbol de Navidad. No soy muy manitas con las decoraciones, me cuesta horrores usar la manga pastelera con destreza como para decorar las bolas, igual si hubiese sido una superficie como el fondant, del que se puede quitar la decoración si te ha salido mal y volver a empezar..., pero con chocolate no me la jugaba, así que opté por unos sprinkles de copos de nieve y purpurina. 

En cuanto a la composición de la bola de Navidad, desde el primer momento tuve claro que iba a ser de turrón de Jijona, que en el centro pondría una ganache de chocolate y que recubriría la bola con chocolate para rematar este postre, ya más tarde me ocuparía de los detalles.

A pesar de tenerlo bastante claro, este mes me he dormido en los laureles. Por una cosa u otra no he podido ponerme con este postre hasta este fin de semana.

En resumen, les traigo una bola de Navidad compuesta por una base de bizcocho genovés, mousse de turrón, ganache de chocolate especiado y cubierta de un glaseado espejo de chocolate negro. Por otra parte, no quería que la ganache de chocolate especiada anulara el sabor a turrón por lo que decidí que la porción sería pequeña, ya que también contaba con el chocolate de la cobertura.El resultado es un postre ultra delicioso. En cada cucharada te llevas a la boca un contraste de sabores maravilloso. El sabor del turrón, ese toque a especias de la ganache y la cobertura es una combinación fantástica.

No es un postre complicado, pero sí tiene muchas elaboraciones. Yo aconsejo hacer unas preparaciones la víspera y terminar al día siguiente.

No se pierdan las propuestas de mis compañeros de reto:

Déborah, del blog Mi toque en la cocina
Cristina, del blog Edana cuenta
Iván, del blog Panes con garra
Irmina, del blog El zurrón de los postres
Victoria, del blog Todo con azúcar
Esther, del blog Repostería con emoción

¡¡Sin más preámbulo, vamos con las recetas!!Vamos a necesitar entre otras cosas, un molde de semiesfera de 7 cm de diámetro, un molde de semiesferas mini, un termómetro de cocina y un cortador de 6 cm de diámetro. 

Para la receta del glaseado espejo y el montaje del postre me guié por Antojo en tu cocina, aunque para el procedimiento para hacer el glaseado espejo me guié por Bavette.

Para la plancha de bizcocho genovés (Bavette):

  • 5 claras de huevo
  • Una pizca de sal
  • 70 g de azúcar
  • 5 yemas de huevo
  • 50 g de azúcar
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 90 g de harina común

*Con estas cantidades te sobrará bizcocho que puedes congelar para otra ocasión o puedes hacer la mitad de la receta. Yo lo congelé ya cortado.

Para la ganache de chocolate:

  • 40 g de chocolate para fundir o cobertura (yo usé perlas de Callebaut)
  • 50 g de nata para montar (35% materia grasa)
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de canela en polvo

Para la mousse de turrón (Recetas de escándalo):

  • 200 g de turrón de jijona
  • 200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 150 ml de leche entera
  • 1 huevo L
  • 2 hojas de gelatina
  • 15 g de azúcar glas
  • Una pizca de sal

Para el glaseado espejo (Procedimiento Bavette):

  • 131 g de agua
  • 169 g de azúcar
  • 102 g de nata para montar (35% materia grasa)
  • 56 g de cacao puro (Valor en mi caso)
  • 3 hojas de gelatina neutra 
Para decorar:
  • Sprinkles
  • Purpurina plateada
  • Colgante (opcional): 50 g de chocolate para fundir y 25 g de glucosa 

Pueden hacer las preparaciones y montaje de seguido o dividirlo en dos días como he hecho yo, a mí me resulta más cómodo.

PRIMER DÍA

BIZCOCHO:

Precalentamos el horno a 180 grados. Calor arriba y abajo y colocamos la rejilla en la posición central del horno.

En el bol de la Kitchenaid ponemos las claras de huevo con una pizca de sal. Batimos con el globo, a velocidad media. Cuando espumen añadimos poco a poco los 70 g de azúcar y subimos la velocidad al máximo. Seguimos batiendo hasta obtener un merengue suave. Pasamos las claras a un bol y reservamos.

Lavamos el bol y ponemos las yemas, los 50 g de azúcar y la vainilla. Batimos con el globo a velocidad media-alta durante unos 4-5 minutos o hasta que la mezcla duplique su tamaño y haya blanqueado. 

Añadimos las yemas batidas al merengue de dos veces. Mezclamos con una espátula de silicona, con movimientos envolventes.

Tamizamos la harina sobre la mezcla, de varias veces, y mezclamos con movimientos envolventes con una espátula de silicona hasta que no quede rastro de harina.

Ponemos una hoja de papel en la bandeja del horno. Vertemos la masa y la alisamos con una espátula de metal, de manera que quede bien distribuida.

Horneamos durante 8-10 minutos. Sacamos la bandeja del horno y dejamos enfriar. Retirar el papel de horno y dar la vuelta al bizcocho, de manera que la parte pegada al papel quede hacia arriba. Será la cara que va pegada a la semiesfera.

GANACHE:

Ponemos el chocolate troceado o las grageas en un bol. Ponemos la nata en un cazo a fuego medio, cuando rompa a hervir la vertemos sobre el chocolate. Removemos con una espátula de silicona hasta que el chocolate se haya integrado por completo. Añadimos el jengibre y la canela, removemos. Repartimos la ganache en un molde de esferas pequeñas y llevamos al congelador.MOUSSE DE TURRÓN:

Separamos la yema de la clara.

Ponemos la clara en un bol con un pizco de sal y batimos hasta conseguir un merengue firme, si le das la vuelta al bol no caen. Ya que solo es una clara puedes hacerlo a mano o si lo prefieres hazlo con una batidora eléctrica.

A continuación montamos la nata. Es conveniente que el bol, el globo y la nata estén previamente en la nevera, así la nata se monta mucho mejor.

Ponemos la nata en el bol de la Kitchenaid y batimos con el globo a velocidad media hasta que esté firme. No sobre batir porque se nos convierte en mantequilla. Pasamos a un bol y reservamos en la nevera hasta el momento de usar.

Ponemos la gelatina en un recipiente con agua fría durante unos 5 minutos para que se hidrate.

Batimos la yema con el azúcar glass hasta que la mezcla quede cremosa y haya blanqueado.

Trituramos el turrón con la leche, puedes hacerlo con una batidora de mano o de vaso.

Echamos la mitad de la mezcla de turrón con leche en un cazo y lo ponemos a fuego medio.

Cuando empiece a hervir, apartamos del fuego y añadimos la gelatina bien escurrida. Removemos con unas varillas, apartamos del fuego y echamos la otra mitad de la mezcla de turrón y leche.

Tomamos un bol grande para unir todos las preparaciones.

Primero añadimos la mezcla de turrón, leche y gelatina. Agregamos la mezcla de yema con azúcar y mezclamos con una espátula de silicona. Sacamos la nata de la nevera y la agregamos de 2 o 3 veces, mezclando con movimientos envolventes. Terminamos incorporando las claras de huevo montadas, también de 2 o 3 veces, con movimientos envolventes, procurando que pierda volumen.

Rellenamos la mitad de cada semiesfera del molde grande con la mousse y metemos el molde en el congelador durante 30 minutos.

Cortamos el bizcocho con un cortador. Mi molde es de 5 semiesferas, por lo que corté esa cantidad que es la que iba a necesitar en ese momento.

Sacamos la ganache del congelador y desmoldamos 5 bolitas que son las que vamos a necesitar en este momento y mantenemos el resto en el congelador.

Pasada la media hora sacamos el molde del congelador. Ponemos una bolita de ganache en el centro y volvemos a verter la mousse hasta un poco menos del borde. Terminamos poniendo un disco de bizcocho, presionamos un poco y llevamos al congelador. Debe estar mínimo 3 horas o hasta que estén completamente congeladas. Yo las dejé de un día para otro.

Si hacen la receta de seguido y van a tener la mousse en el congelador durante mínimo 3 horas, en el momento de meter en el molde el congelador pueden empezar a hacer el glaseado.

Guardamos el sobrante de mousse en la nevera hasta el momento de volver a usarla.SEGUNDO DÍA

GLASEADO ESPEJO:

Hidratamos las hojas de gelatina con agua fría durante unos 5 minutos.

En un cazo ponemos el agua, el azúcar y la nata. Mezclamos con unas varillas y dejamos que rompa a hervir. En ese momento bajamos el fuego a la mitad y añadimos el cacao (cuidado porque sube mucho y se puede rebozar), mezclamos con unas varillas y cocinamos hasta obtener una temperatura de 103º sin dejar de remover para que no se pegue.

Cuando alcance la temperatura pasamos el glaseado a un bol limpio y dejamos templar.

Tomamos la temperatura cada 10 minutos más o menos y cuando llegue a 60º añadimos la gelatina bien escurrida. Removemos con unas varillas hasta que la gelatina esté completamente disuelta.

Volvemos a dejar enfriar. Tomamos la temperatura cada rato.

Cuando llegue a 30º ya podemos usar el glaseado.

Sacamos el molde del congelador. Desmoldamos y ponemos las semiesferas sobre una rejilla con un recipiente debajo para recoger el sobrante.

Ponemos el glaseado en una jarra y lo vertemos sobre cada semiesfera, haciendo movimientos circulares, hasta que estén bien cubiertas. Dejamos que escurran. 

Con cuidado y con ayuda de una espátula pasamos cada semiesfera a los platos donde vamos a servirlas. Es importante ponerlas de entrada en la base o platos donde vamos a servirlas porque luego no se deben mover. Al levantar la semiesfera la frotamos con movimientos circulares sobre la rejilla para eliminar el exceso de glaseado.

Las llevamos a la nevera. Deben estar como mínimo unas 2 horas antes de servirlas para que se vayan descongelando poco a poco sin perder frialdad para que no se derritan.

Por último hacemos el colgante. Para ello fundimos el chocolate al baño maría o en el microondas en intervalos de 30 segundos. Agregamos la glucosa y mezclamos hasta que esté completamente integrada. Cuando se convierta en una masa la pasamos a una bolsita de las de congelar, quitamos el aire y la cerramos. Llevamos a la nevera durante media hora.

La sacamos de la nevera y creamos la bolita, que no sea muy grande. Con una brocheta le hacemos unas incisiones laterales. Cogemos otro poquito y formamos unos rulos acordes a la bolita. Les ponemos purpurina y pegamos a la bola bien con un poco de agua o chocolate fundido.

Decoramos como más nos guste. 

NOTAS

-Las distintas temperaturas del glaseado son importantes. Un termómetro de cocina no es caro y muy útil para esta y otras preparaciones. No se debe usar el glaseado más caliente de 30º porque nos puede derretir la mousse y si se utiliza más frío no se deslizará de manera fluida sobre la superficie de las semiesferas y quedarán grumos.

-Podemos tener el glaseado espejo hecho con antelación e incluso guardar si nos sobra. Para ello lo pondremos en la nevera dentro de un recipiente de cristal hermético. A la hora de usarlo lo calentamos en el microondas en fases de 1 minuto a media potencia para que no se queme y lo removemos de vez en cuando.

-Cuando alcance la temperatura de 30º lo ponemos en el vaso de la batidora y lo batimos sin despegar la batidora del fondo para que no se creen burbujas. 

-Si hemos calentado de más el glaseado, lo dejamos a temperatura ambiente hasta que llegue de nuevo a los 30º.

¡¡Nos han encantado, la textura sedosa de la mousse de turrón, con ese corazón de chocolate especiado y la cobertura en cada bocado... es una explosión de sabor!! ¡¡No puedes parar de comerla!!.

¡¡A disfrutarlas!!

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