17 de mayo de 2013

Garbanzos con espinacas

Ya les he contado en otras ocasiones lo que me gustan los platos de cuchara y antes de que llegue el calor infernal del verano sigo aprovechando la mínima para tomarlos, así que estos días de lluvia que estamos teniendo son perfectos para la ocasión, cosa rara por estas fechas, todo sea dicho, porque nos está cayendo toda el agua que tenía que haber caído meses atrás, hasta los refranes vienen con retraso!!! Aquello de "en abril aguas mil" parece en estos momentos una tomadura de pelo, pero ya sabemos lo contradictorios que son los refranes y mejor no guiarnos por ellos, porque acabaríamos majaras!!!
Este guiso no es tradicional en casa, no sé el motivo por el que mi madre nunca usaba espinacas en sus recetas, supongo que era un ingrediente que no se utilizaba porque no encajaba en nuestro recetario, pero a mí me encantan de todas las maneras y hoy forman parte del mío.
Por otra parte, las legumbres son tan buenas y tan amigas de acompañamientos, que con cualquier cosa están buenas, así que con un buena ración de este plato tan completo no necesitas nada más que un buen trozo de pan.
Suelo tener garbanzos cocidos congelados, pero si no es así, bien valen de bote. Lo mejor de este plato, además de lo sabroso que está, es lo rápido que se hace. Ideal para hacerlo de un día para otro.
Que bueno llegar de trabajar, darle un hervor y ponerse a comer, una delicia que te deja el cuerpo "arreglao".
Sin más vamos a por la receta!!!
Ingredientes:
  • 1/2 kg de garbanzos cocidos
  • 2 manojos de espinacas
  • 100 gr de jamón en tacos
  • 2 dientes de ajos
  • aceite de oliva
  • pimentón dulce y picante al gusto
  • 1 chorrito de vinagre de vino
  • sal
  • agua
En un caldero ponemos un poco de aceite con el jamón, rehogamos ligeramente. Añadimos las espinacas lavadas, los garbanzos y un poco de sal, rehogamos con el resto y cubrimos de agua. Llevamos a ebullición, mantenemos a fuego medio durante 10 minutos para que reduzca el caldo y bajamos el fuego.
En una sartén doramos los ajos laminados, sin simientes, apartamos del fuego, cuando baje la temperatura del aceite añadimos los dos tipos de pimentón y el vinagre, removemos y volcamos dentro del caldero. Le damos otro hervor y mantenemos  a fuego bajo hasta que tenga la consistencia que más nos guste. Rectificar de sal si fuese necesario.
Sólo queda emplatar y acompañar de un pedazo de pan o dos..., dejarán el plato más limpio que una patena.
A disfrutar!!!

10 de mayo de 2013

Pescado en salsa jerez?

Hoy les traigo otro plato tradicional de casa, de los que recuerdo comer durante toda mi vida. Al preguntarle a mi madre cómo lo preparaba ella, me dice "ah, te refieres al pescado en salsa jerez" y yo tan ingenua le digo que no recuerdo haberla visto nunca cocinando con jerez y tan pancha me dice que no lleva jerez sino vino, pero que siempre lo ha llamado así, imagínense mi cara, casi me parto, "misterios sin resolver", esto es más o menos como llamarse Eduvigis y te hagas llamar Loli. 
Bromas aparte, esta receta familiar no podía faltar en el blog, porque cada vez que pienso en ella es ver la cara de mi madre, así que a ella va dedicada!!
Un plato sano, sencillo y sabroso, con una salsa exquisita, para mojar pan y no parar.
Me gusta mucho esta receta porque en un momento tienes un plato de lo más completo a la mesa que hará las delicias de la familia!!
Sin más vamos a ver qué necesitamos!!!
Ingredientes:
  • 1/2 kg de pescado en tacos o rodajas 
  • Harina 
  • 1 cebolla grande
  • 5 dientes de ajo 
  • sal fina y gruesa 
  • Pimienta negra molida
  • 1 manojo de perejil 
  • 1 vaso de vino blanco 
  • azafrán 
  • Papas
Utilizamos el pescado que más guste en casa, en este caso he utilizado tacos de corvina, porque es un pescado que no se deshace tanto en la cocción, pero unas buenas rodajas de cherne o merluza quedan estupendas con esta salsa.
Salpimentamos el pescado, pasamos por harina, sacudimos el exceso y freímos en un caldero, con un poco de aceite, ligeramente, vuelta y vuelta. Pasamos a una fuente con papel absorbente y reservamos.
En la misma aceite donde hemos pasado el pescado pochamos la cebolla, que habremos cortado previamente, según les guste, más o menos grande, en mi caso pequeñita, a fuego medio-bajo, añadimos un poquito de sal gruesa.
Mientras tanto, en un mortero machacamos los dientes de ajo sin la simiente, con el perejil y una pizca de sal gruesa. Reservamos.
Cuando veamos que la cebolla esté comenzando a dorarse, añadimos el azafrán en hebras, doramos ligeramente. Colocamos el pescado sobre la cebolla, agregamos el majado que teníamos reservado, el vino blanco, le damos un hervor y apagamos el fuego. Como el aceite tiene restos de harina de freír el pescado, normalmente no necesita añadir más, pero si quieres que la salsa tome más cuerpo, disuelve una cucharadita de harina en un poco de agua fría, añádela a la salsa y posteriormente le damos el hervor.  Comprobar el punto de sal y rectificar si es necesario. Si te gusta con un toque picante puedes añadir una cayena junto con la cebolla, le viene genial, pero no es imprescindible.
Este plato gana en sabor con el reposo, por lo que es perfecto tenerlo preparado de un día para otro, llegar a casa y sólo tener que calentarlo es un lujo.
Como guarnición puedes utilizar arroz o papas sancochadas (cocidas), aunque como plato único, con la buena compañía de una ensalada es perfecto.
En este caso, lo he presentado con las papas laminadas, sólo hay que freírlas y añadirlas antes que el pescado.
Presentar con un poco de perejil picado.
Rápido, sencillo y rico a más no poder, que más se le puede pedir?? 
Sólo queda disfrutar!!