Espaguetis a la carbonara

Según cuentan, el origen del nombre del plato es incierto, puede que existiera anteriormente, pero no con este nombre. Algunos historiadores dicen que la palabra "carbonara" proviene del término "carbonaro", denominación que se le da a los elaboradores de carbón vegetal, un oficio ancestral de los habitantes de los "Montes Apeninos" por lo que la receta pudo popularizarla este gremio para luego extenderse por el Lacio, región donde se cree que apareció primero para luego llegar a Roma, donde alcanzó la fama.

Otros estudiosos creen que el nombre del plato podría ser un homenaje a la Carbonería, una sociedad secreta, nacionalista y liberal fundada en Nápoles a principios del siglo XIX, en el contexto de la ocupación napoleónica de Italia.

Por otra parte hay otra teoría menos romántica que dice que la palabra carbonara proviene de la pimienta negra que lleva el plato y que recuerda al carbón.

En cualquier caso, en 1839 se publica un recetario con esta receta, con este nombre y con los actuales ingredientes básicos que son cuatro: pasta, panceta, queso y huevos.
Por supuesto estos admiten variantes. La panceta se puede sustituir por bacon, el queso pecorino romano por parmesano o una mezcla de ambos y en cuanto a los huevos, podemos encontrar versiones en las que se utilizan solo las yemas o una combinación de yemas y huevos enteros.

A partir de ahí podemos encontrar más versiones, con cebolla y ajo, solo con cebolla o solo con ajo. Por supuesto la sal, la pimienta negra y el aceite que no falte.

Hasta aquí está claro que no llevan nata y hay que ver la polémica que siempre ha levantado este tema. En mi opinión, mucha culpa la tienen esos restaurantes italianos que nos han servido así esta pasta, que por comodidad o economía tienen la manía de poner nata a todo en lugar de huevos..., sin acritud ¿¿eh?? porque nosotros no íbamos a inventar este plato con nata.

En casa se toman sin nata y siempre los hago igual. Para mí por supuesto sin queso, ya no es lo mismo dirán, pero para mí están rebuenos y para el resto todo el queso que yo no le pongo. Además,  añado cebolla y ajo para que queden más jugosos. Si como a mi, no te gusta el queso o eres intolerante, te aseguro que quedan de lujo, muy sabrosos y nada secos en contra de lo que pueda parecer por la ausencia del queso.

El secreto para que este plato quede de lujo es utilizar el calor residual de la pasta y la panceta o beicon para mezclar los huevos y el queso, de manera que los huevos se cocinen sin cuajarse. Así quedarán la pasta impregnada y melosa.
Si con lo que me gusta estos espaguetis no habían aparecido en el blog, no es por otra cosa que por la pereza de fotografiarlos. Como cualquier pasta es difícil de fotografiar, pero esta siempre me lo ha parecido más. Darle el punto exacto a estos espaguetis y que la foto salga bien para mí es incompatible, bien te sale una buena foto y te comes los espaguetis pasados o viceversa.

Todo lo que aparece en el blog es la comida que se toma en casa ese día. No fotografío exclusivamente para que la foto salga bonita, sino que además tienen que estar buenos. Hay platos que puedes volver a calentarlos, pero esta pasta no lo admite.

Para que estos espaguetis asomen la cabecita por aquí, tomé la decisión de no cocinar del todo los huevos, según los añadí a la pasta, les di un par de vueltas y emplaté. Después de las fotografías, puse una sartén grande al fuego y cuando estaba bien, bien caliente, la retiré del fuego, añadí la pasta y terminé de cocinar los huevos con unos buenos meneos.

Igual no se aprecia en la fotografía lo ricos que estaban, pero ya les digo que estaban deliciosos, melosos como a mí me gustan, me supieron a gloria bendita.

Es una pasta muy sencilla y socorrida cuando tienes prisa, se hace en un momento y si no tienes que montar todo el tenderete para fotografiarlos los comerás antes de lo que lo hice yo en esta ocasión.
Fuente de la breve historia: El Confidencial

¡¡Vamos con la receta!!

Ingredientes para dos personas:
  • 200 gr de espaguetis
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 150 gr de panceta o beicon ahumado en lonchas
  • 4 huevos M
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa y sal molida
  • Pimienta negra recién molida
  • Para los amantes del queso: parmesano y/o pecorino rallado
Picamos la cebolla muy pequeñita. Quitamos la simiente a los dientes de ajo y pasamos por el triturados de ajos. Quitamos al beicon la piel gruesa lateral, colocamos todas las lonchas una sobre otra, cortamos en tiras a lo ancho y reservamos.
Ponemos a fuego medio una sartén grande (mejor grande para luego saltear en ella la pasta). Cuando esté caliente añadimos un chorrito de aceite, no mucha, la suficiente para pochar la cebolla y el ajo.

Cuando estén bien pochados, agregamos el beicon, removemos y dejamos que se vaya haciendo, sin que llegue a tostarse. 

Al mismo tiempo, ponemos un caldero con abundante agua al fuego. Tapamos el caldero (así tarda menos en hervir) y cuando rompa a hervir, destapamos, añadimos un puñadito de sal gruesa, removemos con una cuchara de madera y agregamos los espaguetis, volvemos a remover para que no se peguen y dejamos cocer con el caldero destapado el tiempo que marque el fabricante, removiendo de vez en cuando para asegurarnos que no se pegan entre sí. Recuerden, no pongan aceite al agua, se adhiere a la pasta y no permite que la pasta absorba la salsa.

En un cuenco batimos los huevos, añadimos sal gruesa molida y pimienta al gusto. Para los amantes del queso, este es el momento de mezclarlo con los huevos.
A partir de aquí todo irá muy rápido.

Escurrimos la pasta.

Retiramos del fuego la sartén donde tenemos el bacon (en caso que sea vitrocerámica o apagamos el fuego si es gas, no queremos huevos revueltos).

Agregamos la pasta a la sartén, removemos para integrar con el resto de ingredientes, añadimos los huevos batidos y removemos unos minutos hasta que queden cremosos. Con el calor residual de la pasta y el beicon se hacen en un momento. Si se te quedan secos, un truco es añadir un poco del agua de la cocción de la pasta.

Servir inmediatamente, añadir pimienta negra recién molida por encima y queso rallado en abundancia para todos ustedes.

Con una copita de vino blanco bien frío y estos espaguetis no se puede ser más feliz.

¡¡A disfrutarlos!! 

6 comentarios:

  1. Muy curioso su origen y el plato solo de verlo me relamo de lo bueno que se le ve.Bssss

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  2. Hola guapaaaaaa tenemos publicada la misma receta jijii dios que buena esta ehhh me chifla!yo no puse ajo ni cebolla,un besazoooo

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  3. Te han quedado estupendos, son una de las formas en que más me gustan los espaguetis ¡Qué ricos!

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  4. Hola, tienes un blog maravilloso, con recetas muy interesantes y unas fotografías de excelente calidad. Yo he comenzado hoy con un blog que trata sobre la cocina canaria. Está recién lanzado y me encantaría que te pasaras a visitarlo y de muy buena mano agradecía tus consejos. Te dejo su dirección: http://desdecanariasconsabor.blogspot.com.es/2017/02/puchero-canario.html
    Saludos, Manolo.

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  5. Holaaa Tesa ¿como estás guapetona?, biennnn, eso espero, que no me entere yo jijiji
    Menos mal que has puesto lo de "Para los amantes del queso: parmesano y/o pecorino rallado", porque ya sabes que yo, si no le echo queso reviento al momento, jajajaja, ya me como yo todo el que no te comes tú, de eso que no te quepa duda
    Me encanta la pasta, de cualquier forma, creo que es algo en lo que coincide todo el mundo, hay mil recetas para prepararla, con lo cuál, todos contentos, buenísima tu receta
    Un besazo grandote

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  6. A mi hermana y a mi nos encanta la carbonara, gracias por compartir.
    Besos Mari

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